Cuando tenemos niños cerca, una de las cosas que más nos preocupan es su bienestar. Por ello, desde el primer momento es importante buscar información acerca de todas aquellas cosas que pueden beneficiarles de distintas maneras, especialmente si además se trata de actividades para disfrutar de manera conjunta. Por tal razón, hoy te contamos todas las bondades que la música clásica puede traer a nuestros bebés.

La idea de que este género musical puede ser maravilloso para los niños no es nueva, pero gracias a recientes estudios, actualmente contamos con evidencia que respalda estas teorías. Para empezar, lo más manifiesto: la música clásica tiene un efecto calmante en nosotros y, según algunas investigaciones, no solo relaja la mente, sino también la frecuencia cardiaca. De tal forma, puede ser una opción más conveniente que algunas canciones infantiles con ritmos demasiado alegres.

Paralelamente, este tipo de entretenimiento podría ayudar a promover el desarrollo del cerebro, especialmente en los bebés prematuros. Esta provoca una estimulación que da sus frutos, y es que algunos análisis apuntan a que existe una fuerte correlación entre las melodías y el desarrollo del lenguaje, haciendo que los infantes puedan empezar a hablar y leer más rápidamente. Una mejor memoria y habilidades auditivas igualmente están ligadas a ello.

Por otro lado, una utilidad resalta sobre las demás en nuestro día a día: mejora nuestro estado de ánimo y sirve como medio de expresión. Varios estudios han demostrado que escuchar ritmos clásicos estimulaba la producción de endorfinas o relajantes naturales en el cerebro. Tan solo la idea de hacer más felices a los más pequeños ya valdría la pena.

¿Qué tipo de música clásica debería elegir?

Por supuesto, hay muchos tipos de música clásica, y es importante también la elección que haremos. Como puedes imaginar, una ópera de Richard Wagner no es la mejor idea para relajar a un infante, debido a su potencia. Así, las personas que traten a estos bebés deben escoger cuidadosamente, si no quieren sobre estimularles o aburrirles.

Un consejo útil podría ser selecciona r canciones con un ritmo constante y regular, con la intención de que descansen y favorezca el desarrollo de la memoria. De igual manera, es conveniente que sea sencilla y fácil de entender. Desde aquí, os damos algunas recomendaciones: ‘Goldberg Variations’ de Johann Sebastian Bach, los ‘Piano Trios’ de Wolfgang Amadeus Mozart y ‘Canción de cuna’ de Johannes Brahms.

Como puedes ver, los beneficios de esta práctica son múltiples para todo tipo de personas. Desde Filarmonía, y basándonos en estos hechos, te recomendamos estar al día de todas las actividades y proyectos que ofrecemos, para poder disfrutar a la vez que ayudar a nuestra mente y cuerpo, especialmente los de nuestros bebés.

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